viernes, 25 de junio de 2010

PLAGAS O ENEMIGOS DE LAS PLANTAS.

rama seca por cochinilla cerosa
cochinilla cerosa (Ceroplastes grandis) en tallo de duranta
cochinilla roja australiana (Aonidiella aurantii - fruto naranja)
cochinilla roja austr. sobre hoja de naranjo
mosca sudamericana: ataca cítricos
grillo topo: hábito subterráneo, come raíces de gramíneas
chicharrita: con aparato picor suctor, succionan savia
chicharrita de la espuma: succionan savia

espuma en tallos, con ninfas en su interior
mosca blanca: succionan savia
mosca blanca (adultos) en el haz de una hoja
pulgón lanígero: colonia con eflorescencia de lana










Colonia de Pulgón lanígero atacando
pequeño brote de crataegus.










hormiga negra podadora: cortan y cargan hojas, trozos de tallitos tiernos, pétalos flores, semillas, etc.







pulgón: succionan savia en tallos, brotes tiernos, pimpollos u hojas.
cochinilla del pino (Leucaspis pusilla): succionan savia
hormiga colorada grande: cortan y llevan
vaquita del olmo: larva y adulto comen el mesófilo de las hojas
cochinilla acanalada australiana: ninfas en saco ovígero. Succionan savia
mosquitos minadores: galerías de larva, comiendo mesófilo de hojas
psílido del laurel: adulto. Succionan savia
psílido del laurel: agalla (refugio) en hoja
pulgón gris del álamo (Pterocomma populea) : succionan savia
cochinilla harinosa (Pseudoccocus sp). Brotes de acacia bocha
cochinilla harinosa en tronco de acacia bocha
mulitas del suelo: adultos comen hojas. Larvas en el suelo
cochinilla: succionan savia
cochinilla ache (Saissetia oleae): adheridas a tallo
cochinilla blanca australiana (Icerya purchasi): hembra adherida a tallo
cochinilla adherida y succionando savia
cochinilla(Unaspis evonymi): machos y hembras adheridos a hoja de evónimo
arañuelas: raspan epidermis del tejido y succionan savia de las células rotas








Arañuela roja (tela con adultos y ninfas)
Ataque en gramilla rastrera.









pulgón del álamo (Pemphigus bursarius): agalla en pecíolo
caracol de tierra (Helix aspersa): comen hojas.







Manojo huevos de caracol de tierra





bicho bolita o munición(Porcellio laevis): descomponedores de materia orgánica; también fitófagos











Bicho bolita y manojo de huevos,
en pan de tierra.





babosas: se alimentan de hojas y talluelos tiernos






babosas en lombricario.











larvas de Dípteros ( moscas). Comen hojas, semillas, frutos

larvas de bicho torito o escarabajos: comen raíces, tubérculos, rizomas, suelo



larva de Coléoptero: gorgojos, mulitas de suelo, etc. Comen órganos subterráneos





saltaperico: izq. larvas, comen en el suelo; der. adulto no daña








Trips (ninfas). Ataque en 
hoja de albahaca.












Bicho moro (adultos) Ataque en 
malezas













Hormigas podadoras, extrayendo suelo
después de una lluvia.








A medida que pasa el tiempo, el jardín se va convirtiendo en un ecosistema artificial complejo, con condiciones ambientales especiales (microclima) y donde la biodiversidad es manifiesta.
Contamos con árboles y arbustos de distintas magnitudes; herbáceas anuales y perennes; florales estacionales; un tapiz herbáceo cespitoso y con todos ellos un sinnúmero de organismos, aéreos y terrestres, con múltiples funciones.

A los que más dedicamos atención, son a los indeseables o perjudiciales, porque se alimentan o atacan a nuestras plantas. Lo importante es conocer que, con el monitoreo diario o periódico de esos organismos, decidiremos cuándo será el momento de aplicar algún producto (natural o agroquímico), para disminuir la cantidad invasiva.

Veamos qué clase de enemigos podemos encontrar.

Ácaros: arañuelas
Gasterópodos: caracol, babosas
Miriápodos: culebrillas o milpiés
Crustáceos: bicho bolita, cochinilla de tierra o bicho munición
Insectos: a esta Clase corresponden varios Órdenes a saber
  • Himenópteros: hormigas (colorada grande, negra podadora)
  • Hemípteros (chinches)
  • Homópteros (mosca blanca, chicharra, chicharrita, pulgones, cochinillas, psílido del laurel)
  • Ortópteros (grillo topo, tucura, langosta)
  • Lepidópteros (orugas de mariposas)
  • Coleópteros (bicho torito o bicho candado, bicho moro, gorgojos, bruchos, taladros, taladrillos, mulitas del suelo -Naupacthus sp. , Panthomorus sp.-, saltaperico, vaquita de San Antonio, vaquita de los melones-zapallos)
  • Dípteros: mosquitos minadores, mosca de la fruta, mosca sudamericana
  • Tisanópteros: trips.
Hábitos, daños, hospedantes.

Las arañuelas (150-800 micrones) frecuentemente atacan en condiciones de sequía. Algunas tejen tela. Atacan forestales, frutales, arbustos, herbáceas cultivadas y malezas. Es común encontrar crataegus o espinillo, de color marrón su follaje. Esto se debe a la coloración de la epidermis, atacada por los ácaros, cuando se secan sus células rotas. En frutales como los cítricos puede tomar coloración bronceada o plateada. Las malezas son casi siempre hospedantes de plagas animales, como en este caso las arañuelas, mosca blanca o trips.
Los caracoles tienen la particularidad de hospedarse en ciertas especies cultivadas, por ejemplo el agapanto y de noche salen de su guarida a comer otras especies. Antes de la salida del sol, vuelven al mismo lugar. Por ello el control más sano es atraparlos de noche o con agroquímicos (metaacetaldehído), en las especies hospederas.
Las babosas proliferan con mucha humedad (sin caparazón o concha) y se hallan debajo de hojarazca, intersticios del suelo u objetos sobre suelo húmedo. Los hábitos son idénticos a los caracoles. Ellas ayudan a descomponer la materia orgánica, pero si falta se tornan fitófagas.
Las culebrillas o milpiés son descomponedores de materia orgánica. Cuando ésta falta se vuelven fitófagos, atacando órganos vegetales subterráneos o plántulas de especies cultivadas (jardín o huerta).
Crustáceos como el bicho bolita también cumple una función fundamental en el reciclado de la materia orgánica, pero ante la ausencia de ésta se convierte en fitófago. Atrapados con rodajas de papa o levadura de cerveza, se colocan en las aboneras, para que faciliten la descomposición de los residuos. a través del manejo de la materia orgánica, se puede evitar el ataque de estos crustáceos. Químicamente se controlan con piretroides.
Los Homópteros con su aparato bucal picor suctor, succionan savia de los órganos que atacan y excretan por el ano una parte de la savia elaborada con que se alimentan. Es por eso que sobre los órganos que se deposita estos "excrementos" azucarados, se desarrolla un hongo saprófito llamado fumagina, de color negro. Controlando la plaga correspondiente, desaparece el hongo. Son transmisores de virus.
Otro daño indirecto es la atracción de las moscas, que liban la sustancia azucarada secretada. La hormiga del azúcar (Iridomyrmex humilis) "ordeñan" a los pulgones, tocándoles con las antenas el abdomen de los áfidos y así succionan las gotitas de savia elaborada, que excretan del ano.
Los Ortópteros comen órganos vegetales: tallitos jóvenes u hojas. En especial el grillo topo vive en el suelo, cavando galerías con su primer par de patas fosor y alimentándose de raíces a su paso. Invade el tapiz vegetal (césped), matándolo. Regar el suelo para que aparezca cerca de la superficie y luego aplicar insecticida específico.
Los mosquitos minadores (2-3 mm) atacan muchas especies vegetales cultivadas, tanto hortícolas como del jardín, "dibujando" galerías sobre el limbo de las hojas. Cuando el ataque es muy intenso, provoca defoliación.
La mosca sudamericana (Anastrepha fraterculus) es común observarla ahora, atacando cítricos en los jardines o huertas pampeanas. La hembra encastra, con su terebra, un huevo en la cáscara del fruto, de donde nace una larvita que se alimenta ahí y se dirige hacia las semillas. Cuando completa el ciclo, sale del fruto y cae al suelo para transformarse en pupa (barrilito). Si el fruto está muy afectado y avanza la "madurez", éste cae y el gusano sale a empupar en el suelo. De la pupa emerge el adulto que reinicia el ciclo.
Los trips son insectos muy pequeños (1-1.5mm.), alargados con dos pares de alas (plegadas), con flecos. Poseen aparato bucal raspador-suctor. Se hallan en los órganos florales, también atacando hojas y pequeños frutos. Son transmisores de virus.

LA OBSERVACIÓN DIARIA O PERIÓDICA ES ELEMENTAL PARA EVALUAR EL AVANCE DE LA PLAGA Y TOMAR LA DECISIÓN DEL CONTROL.
MUCHAS VECES, NO ES NECESARIO.

domingo, 20 de junio de 2010

LOS COLORES DEL OTOÑO.




TAPIZ cubierto por hojas










Manto de hojas sobre césped.




Vista tapiz con hojas caídas.








Ginkgo biloba (Árbol de los 40 escudos,
Árbol sagrado, Árbol de las Pagodas)
















AMPELOPSIS (parra Vírgen)


LIQUIDAMBAR
Aunque en la mayoría de las plantas predominen la gama de los verdes, combinados con amarillos o casi blancos y algunos bordó, el color que más percibimos en primavera-verano es el verde. Pero cuando necesitamos planificar una parquización, donde debe predominar los de hojas persistentes, tenemos presente también aquellas especies que, cuando llegue el otoño, nos embellezcan el paisaje.

Así vemos especies como fresnos, arce, liquidambar, ginko, espumillas o crespón entre otras, que se tiñen de amarillos, ocres, dorados o rojizos, las arterias, plazas o parques de nuestras comunidades, convirtiéndolos en un paisaje tan especial como lo hace, en primavera, la floración de las distintas especies.

¿Cuál es el origen de los colores?
Las plantas tienen en sus células unos corpúsculos denominados plástidos que producen pigmentos de distintos colores. En general las plantas y las algas tienen cloroplastos que le dan el color verde a las hojas por una sustancia llamada clorofila que realiza la fotosíntesis, mecanismo por la cual la convierten en un organismo autótrofo, pues fabrican su propio alimento, a través del carbono inorgánico del aire (CO2), transformándolo en carbono orgánico (azúcares).
También están presentes los cromoplastos que le confieren otros colores a los órganos. Por ejemplo el rojo, anaranjado y amarillo de hojas, flores, frutos en distintos tipos de plantas. También existen los leucoplastos que no le dan color alguno, especialmente en raíz, tubérculos, semillas, etc.

A través de una disminución en la temperatura ambiente (entrando al otoño), las células en lugar de producir clorofila, comienzan a fabricar cromoplastos, dando así distintas coloraciones.
Cuando produce carotenos le confiere el color rojizo-anaranjado; cuando es xantofila le da el característico color amarillo a los órganos.

Entonces el otoño es sinónimo de colores amarillos, ocres, dorados, castaños claros y oscuros que embellecen los ecosistemas rurales y urbanos. Luego un manto de millones de hojas cubren la superficie de los suelos, para que se produzca el más natural ciclo de la materia: a través de lombrices y microorganismos (bacterias, hongos, ficomicetes, etc) se transformarán en materia orgánica disponible por las raíces de las plantas.

En los pueblos y ciudades, las hojas no son basura, sino residuos útiles que, humedecidos, los transformamos en humus de lombriz o simplemente incorporamos al suelo, para cerrar el sabio ciclo de la materia.

ROBLE DE LOS PANTANOS


ACER PALMATUM



FRESNO DORADO
FRESNO AMERICANO


¡QUÉ MARAVILLOSO COLORIDO TENDRÍAMOS EN NUESTRAS COMUNIDADES,
SI LOS ÁRBOLES NO SE MUTILARAN, DEJARÁNDOLOS CRECER!