viernes, 25 de marzo de 2011

¿CÓMO PUEDO IDENTIFICAR LOS ATAQUES DE...?

A veces nos encontramos con las hojas de ciertas plantas, atacadas por algún organismo y automáticamente emprendemos la batalla para su exterminio. En muchas oportunidades lo hacemos sin saber cuál fue el responsable y así podemos errar en el tratamiento adecuado y con el agroquímico específico.

Quienes hacen cortes de las láminas foliares son:
  • caracoles y babosas (Gasterópodos)
  • tucuras y langostas (Ortópteros)
  • isocas, orugas o gusanos (Lepidópteros, Dípteros)
  • mulitas de suelo (Coleópteros adultos)
  • vaquitas (de San Antonio y de los melones). Coleópteros adultos.
  • hormigas -negra y roja- cortadoras o podadoras (Himenópteros adultos)
  • abejorros azul (Himenópteros adultos)
Pero mientras unos cortan y comen, otros sólo cortan para llevárselo: los abejorros azules y las hormigas podadoras.



Don Diego de noche:
hojas cortadas para contrucción de
nidos (Xilocopa spp.-abejorro azul).







Budleia:
hoja comida por gusano (isoca) o tucura.
...¿ud. qué cree?







Achira:
hoja comida por caracol o tucura.







Cedrón:
hojas cortadas por abejorro azul (nidos).








Malva:
hojas comidas por tucuras (Ortóptero)









Palán palán:
mesófilo comido por oruga.





Oruga de Lepidóptero (espejito),
atacando mburucuyá.
(Agraulis vanillae maculosa)







Hoja de mburucuyá o pasionaria.
Mesófilo comido por pequeñas orugas, respetando la epidermis.
Orugas más grandes, devoran todo                                                     el tejido foliar.










Ataque de oruga.















Larvas de vaquita fitófaga
en "sauce disciplinado".













Ataque intenso.











Hoja cortada, transportada por hormigas
negras podadoras, para almacenar en la
honguera u hormiguero.










Hormigas cortadoras, devastando una
flor de caléndula.







Típica planta con sus ramas
desnuda de hojas (cortadas por
hormigas podadoras)








En el caso de las hormigas, la diferencia del ataque que producen, cuando no las vemos, con otros cortadores, es que dejan en el lugar o en las cercanías, restos de hojas, pecíolos, pétalos o tegumento de frutos, etc.

Los masticadores no dejan rastros vegetales, sí de baba (caracoles y babosas), excrementos en las inmediaciones del orificio, etc.

Los bordes de hojas atacadas por abejorros, son circulares y de cortes netos, producidos en los bordes de cada lámina foliar. 
Los de gusanos y tucuras son irregulares, en los bordes y en las formas de cada orificio, producidos en cualquier parte de las hojas o folíolos.

CONOCIENDO EL ATAQUE DE LAS DISTINTAS CLASES DE ORGANISMOS,
PODREMOS ADOPTAR EL MÉTODO DE CONTROL O PREVENCIÓN,
MÁS EFICAZ.


domingo, 20 de marzo de 2011

DESCOPADO O REBAJE DE ÁRBOLES ADULTOS.






  1. Ramas largas, verticales que se rebajarán.



Recordemos que después de la formación del árbol, durante los primeros años, las podas posteriores, serán de limpieza, refaldado, eliminación de ramas quebradas, enfermas o secas.

Cuando los árboles se hacen grandes y corren algún riesgo (quebraduras, vuelco, etc.) o si debe formarse el "túnel de aire", para no dañar el o los cableados que pasan encima de los ejemplares, es conveniente realizar el DESCOPADO, REBAJE O DESMOCHADO de su copa.




Ejemplar descopado (elevador y motosierra)






Se realizará, inmediatamente, por encima de una ramificación lateral. Sólo la rama que se necesita reducir. Lo que se favorece es el crecimiento lateral del resto de la copa.

RECOMENDACIÓN: este tipo de poda (rebaje) no debe afectar más del 30% del ramaje total.
Por lo general se cortan la o las ramas gruesas más largas, dejando las laterales.




ejemplar MAL PODADO. NO se debe eliminar
todas las ramas, para salvar los cables.









Formación del túnel de aire.











Motosierra especial para cortes
elevados.

sábado, 19 de marzo de 2011

MARZO-ABRIL: LA MEJOR ÉPOCA PARA EL CÉSPED!!



Espacio verde todo el año







Aunque parezca redundante, debemos reiterar cuál es la mejor época del año para implantar un "césped". Valga la primera aclaración: césped se refiere a la distribución o disposición de las especies que formarán el "tapiz herbáceo". Las mismas adoptarán una cobertura cespitosa, rastrera, "achaparrada" sobre el suelo.

Y como siempre debemos recordar las condiciones climáticas de nuestra región pampeana semiárida: lluvias a fines de verano-principio de otoño y en primavera (oct-nov), también. Eso es lo que nos dicen las estadísticas de más de 40 años.

Respecto a la temperatura de primavera, ésta va aumentando y acompañada de vientos regulares a fuertes y en otoño, lógicamente disminuyendo hasta la ocurrencia de las primeras heladas.

Las especies adaptadas a formar un tapiz herbáceo (césped), "verde todo el año", en densidades moderadas (no excesiva), pueden ser:

  • raigrás perenne (Lolium perenne). Gramínea.
  • raigrás anual (Lolium multiflorum). Gramínea.
  • festuca alta (festuca arundinacea). Gramínea.
  • agrostis (Agrostis tenuis), chepica alemana, agrostis estolonifero. Usado en las canchas de golf. Se extiende por estolones (tallos rastreros). Gramínea.
  • dichondra u oreja de ratón (Dichondra repens). Se extiende por estolones, que enraizan en los nudos. Dicotiledónea.
  • pasto ovillo (Dactylis glomerata). Tolera la sombra. De color verde azulado. Gramínea.
Todas se implantan de semilla. El raigrás anual se puede incorporar para dar volumen verde el primer tiempo, pero recordar que es anual. Son de ciclo otoño-inverno-primaveral, floreciendo a fin de año. Pero en un tapiz de jardín o parque, cuando dejamos florecer (espigar o panojar) las especies, al cortar el macollo (tallo) que dio origen a la inflorescencia, se seca. Cortándolo regularmente, estamos cortando hojas y no tallos.
Todas las Gramíneas cuando quedan aisladas en el tapiz, forman matas grandes, de gruesos macollos (rebrotes).

Época de Implantación:

Cualquier época sería buena para la siembra de especies cespitosas. Pero...dado que la gramilla rastrera (Cynodon dactylon), nace (rebrota) en primavera, la implantación de aquellas especies no puede competir con la agresividad, rusticidad y hábito de crecimiento que tiene dicha plaga.

La siembra otoñal (marzo-abril) ES LA IDEAL. Nacidas las especies cultivadas, crecen con tiempo fresco o frío, mientras que la gramilla rastrera, que pudiera aparecer, se hiela. En primavera con el césped logrado, compiten favorablemente con la gramilla, que quiere rebrotar, por la sombra.



Tapiz polifítico (Gramíneas y Dicotiledóneas)
Dichondra natural por riego constante.






Tapiz graminoso.
Textura fina, derecha: Agrostis;
izquierda: festuca-raigrás.




OTRAS especies naturales nacen en otoño cuando llueve o regamos regularmente. Ellas son: pastito de invierno (Poa annua), cola de zorro o flechilla (Hordeum leporinum), trébol blanco (Trifolium repens), cebadilla criolla o australiana (Bromus unioloides), entre otras.

Las dos primeras son anuales, terminando su ciclo a fines de la primavera. El Bromus es anual pero dado las condiciones de humedad, se comporta como bianual o perenne.

Intersembrando un espacio "pelado".
La primera hojita ha emergido, con riego constante, entre la vegetación
o césped existente. Cuando llegan las primeras heladas, sigue vegetando las especies perennes, que sembramos.
Plántulas de césped, entre la vegetación existente.


Riego.

Es recomendable los siguientes pasos:
  • carpir, eliminar residuos sólidos inorgánicos, cascotes o tosca, desterronar, emparejar.
  • regar con lluvia fina, abundante, si falta el agua natural.
  • distribuir la semilla: no excesivamente, amontonando.
  • cubrir con lombricompuesto o suelo bien refinado. Antes, puede rastrillarse, cuidando de no amontonar la semilla distribuida. LA COBERTURA DEBE SER MÍNIMA: "que no se vea la semilla".
  • desde el día siguiente se regará mañana y tarde hasta que nazca: SIEMPRE la superficie debe estar húmeda. NO ENCHARCAR (desplazamiento de semilla). Si con suerte se produce una o más lluvias de estación, evitamos el riego.
  • en 5 a 6 días, cualquier semilla con poder germinativo óptimo o buena energía germinativa ("pique"), debe nacer.
PENSEMOS....si el trabajo se hizo bien, la semilla quedó a 1 o 2 mm. de profundidad. Cuando interrumpimos el riego, la superficie se seca (temperatura y viento) y la semilla no germina.

1º Corte del "césped".

Con máquina de cuchilla bien afilada, el primer corte se hará cuando tiene entre 8-10 cm de altura. NO SE DEBERÁ dejar que crezca más, para cortarlo, pues al hacerlo cortaremos tallos y no hojas, por lo que el/los macollos se secarán. Es decir que se debe despuntar desde chico y con riego moderado, si falta el agua de lluvia.

Siembras de primavera.

Cuando se elije esta época, las plántulas pueden sufrir desecamiento, por las temperaturas elevadas, vientos regulares y escasa humedad relativa ambiente. Se observa como "quemado" en manchones y no se recupera cuando lo regamos.

Espacio resembrado, con protección de ramas
para evitar remoción por animales domésticos.









Espacio austero, con tapiz verde.





CONCLUSIÓN: la mejor época para lograrlo con poco esfuerzo, es el otoño.


Malezas en céspedes:
Muchas especies invaden los tapices, tanto Monocotiledóneas (hoja angosta, alargada) o Dicotiledóneas (hoja ancha).
Las malezas de hoja ancha, en un tapiz graminoso, cambian la textura del mismo y le confieren mal aspecto.
Por ello deben eliminarse cuando jóvenes (2-3 hojitas). Cuando se presentan en alta densidad, debemos extirparlas con herbicidas específicos (para hoja ancha), respetando el estado del cultivo, de la maleza, la humedad del suelo, entre otros factores técnicos.
Cuando están muy ralas en la carpeta verde, se recomendaría extraerlas individualmente, siendo jóvenes.
El problema se presenta cuando adquieren gran tamaño y de crecimiento "cespitoso" o achaparrado, el que afecta sensiblemente el espacio ocupado, eliminando plantas de las gramíneas.









Maleza de hoja ancha.










Espacio ocupado por maleza 
extirpada (cuchillo).






Malezas como cardos, mostacillas, amargón o taraxacum, entre otras, producen este mismo "daño", cuando transcurre el período vegetativo, en estado de roseta.

¡COMBATIRLAS A TIEMPO, para que nuestro césped no se desmerezca y/o pierda!

miércoles, 2 de febrero de 2011

DAÑOS POR TEMPORALES vs. PODAS MAL PRACTICADAS.

La cultura popular, transmitida de generación en generación y pensando que estamos en lo cierto, nos dice que en los meses de otoño e invierno "debemos" podar los árboles. En muchas comunidades los delirios por la limpieza están tan magnificados que en el mes de marzo se podan los árboles de vereda o patios, "para que no ensucien". Y se continúa con la práctica durante todo el invierno.

Además de los trabajos diarios de recolección de residuos sólidos domiciliarios, los empleados públicos deben sumar la recolección de las parvas o toneladas de ramas, gruesos troncos, ramitas con hojas que encuentran en la calle, como residuos de "poda". Se hace pensando que está bien y realmente, la mutilación de los ejemplares de vereda, no está justificada en ningún tomo, libro, revista o folleto que algún irresponsable editor, pueda haber publicado. PERO NOSOTROS NO TITUBEAMOS NI UN SEGUNDO...y lo hacemos como si lo hubiéramos aprendido en la Universidad.Tampoco se escuchan vecinos (muchos) quejarse por la práctica ejecutada y todos son cómplices de semejante irracionalidad.

Desde siempre, pero acentuado ahora a causa del "cambio climático", toda vez que ocurre un vendaval o gran temporal de agua acompañada por fuertes vientos, los comentarios al pasar el meteoro, se centran en la cantidad de hojas, ramitas, ramas, parte de copas o árboles que encontramos en el suelo. Y obviamente resurgen las aseveraciones respecto a la necesidad de "podar las plantas para que no se caigan". Queremos aplicar nuestras prácticas tradicionales que siguen adoleciendo del error descrito.

¿Podríamos responder las siguientes preguntas?:

1 - ¿cuántos árboles, ramas o ramitas encuentra ud. en las veredas, calles, parques, plazas de su barrio?

2- ¿cuántos árboles quedaron en pie después que pasó el "tornado" o "huracán"?

Según los distintos tipos de "ventarrones" que azotan nuestras comunidades, podemos encontrar árboles enteros, tumbados; árboles quebrados a distinta altura de su tallo; gruesas ramas arrancadas desde su nacimiento; ramas jóvenes, etc.; etc. Pero siempre son más los que quedaron en pie.

La intensidad del viento, según el tipo de meteoro que adopte, derribará más o menos "cosas" que se encuentre a su paso. Pero en lo que que a plantas se refiere, la magnitud de ellas no guarda relación con la ocurrencia de caída. Podemos observar plantas bajas, de 5-6 m. de altura, derribadas por el viento y las más altas salvadas, en cercanías de aquellas.

En nuestra región pampeana, con suelos de poca profundidad (0,60-0,80 m), vemos cómo nuestros árboles añosos soportan los embates de cualquier tipo de viento fuerte y hoy se hallan indemnes, brindando protección, sombra, oxígeno, captando el "polvillo atmosférico" y sobre todas las cosas: embelleciendo esos ambientes.










Otros factores que predisponen la caída son: senescencia del ejemplar; enfermedades radiculares, foliares, etc.; insectos barrenadores (xilófagos) que atacan los tallos; cortes (poda) mal realizados que provocan la entrada de hongos xilófagos, debilitando el interior del tallo principal o secundario, entre los más importantes.
En nuestras grandes ciudades cuando ocurre la caída de uno o dos árboles, rápidamente se hace una apología de la tragedia, donde también se escucha decir: "varias veces fuimos al Municipio a pedir que lo podaran y nunca vinieron". NUNCA SE PIENSA EN LAS CAUSAS NATURALES QUE PUEDEN OCASIONAR LA CAÍDA DEL EJEMPLAR, pero sí sostenemos con firmeza que la poda es la práctica necesaria para evitar su derrumbe.
Y probablemente la planta está enferma desde hace años y desde afuera no percibimos tal deterioro.

Y retomando la errónea costumbre de mutilar los árboles de vereda, sin mediar escándalos o lamentos, a no ser de los defensores eternos, veamos un ejemplo que desconcierta (al menos a mí).
Muchos de los que aman a las plantas y las flores suelen tomarse dos o tres días para hacer un viaje a la Capital de la Flor y contemplar semejante demostración competitiva de producción de tantas bellezas, realizadas por expertos que durante muchos años, perfeccionan los métodos y las especies cultivadas. Es un verdadero espectáculo de producción y arquitectura floral, acompañada por el buen gusto, el esmero, la dedicación, la inversión, puesta al servicio de todos los visitantes.

Pero es una pena que desde las autoridades y en concordancia con la Comisión organizadora no haya acuerdo de prever y darle a la fiesta un marco orgánico, ecológico y decoroso, acorde al evento que muestran al mundo. Hoy es deseable que dicha costumbre haya cambiado.
Resulta que en el año 1992, visité la Exposición y obviamente me deslumbré ante la magnificencia de todo lo presentado. Pero en toda la localidad su arbolado urbano (plátanos y acacia bocha, entre otros) se hallaban mutilados a la vista de TODOS los que defendemos la VIDA DE LAS PLANTAS. Una verdadera desorganización o contrariedad o desprolijidad o simplemente una tarea que, por la cultura de padres o abuelos de muchos Jefes Comunales, nunca se asesoraron profesionalmente y continuaron ejecutando las obras por "motu propio". Y luego....¿dónde las sombras tan necesarias?, ¿dónde el reparo para cobijarse de los vientos estacionales?. Por un lado miles de flores y por el otro los manejos irracionales al ARBOLADO URBANO.

Probablemente los habitantes de esa comunidad, también se horroricen de los efectos de un "ventarrón" que derribó a unos pocos árboles de su ciudad. Y a los demás...por qué mutilarlos sistemáticamente y quemando sus ramas?

Por todo ello, aprendamos a ver realmente cuáles fueron las consecuencias de los fuertes vientos: ¿cuánto destruyó? y ¿cuánto quedó en pie?. El balance es obvio...Y A SEGUIR PLANTANDO!!.
Un ejemplar caído en toda la línea... Rama arrancada y transportada hacia el alambrado.






"Un ejemplar" afectado. 


Ejemplar afectado por tornado. 





Rama de eucalipto que, por su inclinación, no resistió.













Una rama de todos los ejemplares...






Álamo criollo caído (podredumbre radicular).







Imágenes del vendaval del domingo 30/01/11 en el sur pampeano.



domingo, 7 de noviembre de 2010

ESPECIES NATIVAS: EMBELLECEN Y AHORRAN.


Siempre hablamos de nuestras condiciones climáticas, cuyos factores adversos nos hacen preocupar por el estado y la continuidad de nuestros espacios verdes.
Es hora de repensar las estrategias para contar con un ambiente que sea más estable en el tiempo (sustentable) y que nos demande menos mantenimiento. Ni que hablar de la reposición permanente que debemos realizar por pérdida de especies, que no se adaptan a nuestras condiciones.


Reingeniería del espacio.

En otros artículos se ha mencionado, primero la estrategia y necesidad de agrupar especies con similares requerimientos hídricos.
También se describieron técnicas agronómicas para enriquecer el suelo y favorecer el almacenamiento y la conservación de la humedad (lluvia o riego).
Pero la tendencia es utilizar especies, de todo tipo, que las debemos adaptar a nuestras condiciones y muchas de ellas tienen alto requerimiento de agua o las intensas heladas las "queman" demasiado.

¿A qué se llaman especies nativas?

El término de nativo, como sinónimo de autóctono e indígena, tiene varias aplicaciones. Una es cuando se refiere a especies de una nación, sin diferenciar los lugares naturales o ambientes, en los que habita.
Otra, es la de nativo de una región natural, indistintamente de los límites políticos. De este modo encontramos especies nativas de un área y exóticas de otra en el mismo país; o nativas para una gran región que incluye más de un país. Un ejemplo lo constituyen los jacarandá o tipa (árboles del norte de nuestro país), no son nativos en Buenos Aires a pesar de crecer y fructificar. Acá son simplemente especies cultivadas. Pero nativas (argentinas).































































¿Cómo las obtenemos?
El método más básico y satisfactorio, es obtener las semillas y cultivarlas nosotros. Algunas especies pueden multiplicarse por medio de la propagación asexual. Si se requiere transplantar algún ejemplar pequeño, de lugares naturales, debe hacerse en invierno y extrayéndola con un pan de tierra y la mayor cantidad de raíces pequeñas posible.

Los ejemplos son innumerables. Hay representantes de árboles, arbustos y herbáceas que pueden integrar nuestro espacio verde. En combinación con otras introducidas, pero muy resistentes a nuestras condiciones ambientales, contaremos con un jardín variado, colorido, atractivo para aves autóctonas, sin descontar la presencia de insectos polinizadores, que aseguraran la reproducción y propagación.

Recordemos que muchas especies nativas, son de follaje caduco, por lo que debemos mantener las proporciones entre las perennifolias y las que se desnudan en el invierno.
Igualmente, aunque sean nativas, por vivir en un área con inviernos secos y fríos (heladas) que retrasan a algunas especies, debemos adoptar medidas para paliar dicha situación (ver Luchando contra las heladas) y nunca olvidarse de mantener húmedo el suelo, con riegos más espaciados. Un ejemplo lo constituye el ceibo (Erytrina crista-galli- flor nacional), cuya corteza es muy delicada los primeros años. En cambio el ombú (Phytolaca dioica), especie herbácea, posee una corteza o epidermis muy fina que resiste las heladas. No así las ramitas del año anterior.
Por todo ésto, hay que tener en cuenta cuando se seleccionan las especies, las condiciones climáticas que poseemos. Un jacarandá, lapacho, palo borracho, etc. no se adaptan normalmente en estas latitudes, con clima continental. En cambio puede hacerlo en climas marítimos, donde la humedad relativa ambiente, atenúa el efecto de heladas, soportando mejor la adaptación.

La imagen muestra el daño de heladas en las ramas de un sauce. Otros ejemplos pueden verse en eucaliptos, olmos, aromos, etc., cuando la intensidad de las heladas y la sequía en invierno son elevadas. Por lo general, en primavera se ven los rebrotes emergidos desde la base de los troncos , como resultado de la muerte de ramitas jóvenes.
LAS ESPECIES AUTÓCTONAS DEL LUGAR, RESISTEN LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS REINANTES. Otras se adaptan sin dificultad.