Lo ideal es la implantación de ejemplares en vereda con césped. La influencia de las raíces superficiales no se manifestarán en la cazuela y cuando sea necesario hacer corte de raíces, no se afectará la mampostería.
La distancia de plantación, desde el cordón, debiera ser de 0,80-1 m. y con cazuelas de 1 m. de lado. En la misma se podrán implantar especies cubresuelos o césped (especies perennes), que decorarán el espacio. Otra alternativa puede ser cubriendo con "piedra partida" la superficie de la misma.
La elección de la especie forestal dependerá, entre otros factores, del ancho de la vereda. Hay especies que crecen con ramificaciones muy inclinadas (casi horizontales) y otras con crecimientos más verticales o erectos.
Así mismo la poda de formación del forestal seleccionado, como el mantenimiento en los años de adulto, será refaldando todas las ramas que, creciendo hacia los costados o abajo (Acacia de Constantinopla), entorpezcan el tránsito o estacionamiento de vehículos mayores de carga o roces en la mampostería del frente de la construcción. También el área por donde pasan los distintos tipos de cables, será desocupada de ramas.
Plantando en un desnivel de 20-25 cm,
ayudaremos a evitar la incidencia de
raíces superficiales, en veredas.
Pregunta: ¿Qué especie puedo plantar en la vereda, que no tenga mucha raíz?.
Considerando que las especies apropiadas para implantar en las veredas, son del grupo de las Latifoliadas (no Coníferas) de hoja caduca, debemos considerar que el sistema radicular que poseen, exploran el terreno en todas las direcciones. Así mismo si observamos ejemplares de una misma especie, en una cuadra o varias casas, vemos que algún ejemplar levantó o rompió la vereda y los restantes no. Pues depende del crecimiento de raíces superficiales a escasos centímetros y que, cuando pasan los años, provocan el levantamiento de baldosas o rotura de cualquier obra de mampostería que hayamos realizado. No lo producen aquellas que "viajan" a 25-30 cm. de profundidad.


Así lo podemos observar en ejemplares de álamos, paraíso sombrilla, fresno americano, acacia bocha, etc..
Se puede enunciar una ley fisiológica: "crecimiento vigoroso o agresivo del sistema radicular implica crecimiento vigoroso de la copa". Las especies de crecimiento lento, poseen sistema radicular poco vigoroso.
Corte preventivo de raíces, a temprana edad.
Pasado unos años (5-8), prodigándoles los cuidados necesarios al arbolito joven, se puede realizar una escarificación de los primeros centímetros de suelo (5-10 cm.), con el fin de cortar las posibles raíces superficiales que, en ese momento deben ser de pequeño grosor.
Más abajo de las superficiales, se dejan
ver las más gruesas, que forman el sistema
de sostén de la planta.
Aunque a este ejemplar le quitaron suelo, a raíz del control mecánico de gramilla rastrera, debajo del cuello de la planta, dejó al descubierto las raíces superficiales (finas) que, después de 10 o 15 años podrían levantar cualquier mampostería alrededor del tronco.
A esa profundidad está una
"raíz superficial".
La escarificación sugerida, sin ver lo que hay debajo del ras del suelo, eliminaría las raíces existentes.
Esas raíces superficiales (1 o 2) son las que se deben cortar cuando son adultas, de varios centímetros de diámetro.
Profundidad de plantación:
Para ayudar a profundizar más o explorar el subsuelo de la plantación, es conveniente plantar el ejemplar a unos 0,20 m. por debajo del nivel de vereda, pero sin enterrar el cuello del arbolito. El hoyo formado servirá para contener suficiente cantidad de agua de riego o lluvia.
En la periferia de las cazuelas se puede, en caso de necesidad, colocar enterrada una pequeña barrera de plástico, a 45º y de 30 o 40 cm de lado, que evite el desarrollo de las raíces superficiales inmediatamente debajo de lo construido, ya que al engrosarse las mismas producen fuertes presiones que agrietan o levantan el material.
Crecimiento normal de Ficus sp.
en tubo cemento (enterrado
sería igual de eficiente).
Al colocar un tubo plástico, de 4 pulgadas de diámetro y 0,60-0,70 m. de largo y relleno con pedregullo o piedra partida, a 0,30-0,40 m. de distancia del arbolito implantado, será útil para promover el crecimiento radicular en profundidad, donde llega el agua de riego (zona humedecida). Los españoles le llaman "macarrón".
Cuando regamos continuamente en superficie y en zonas de escasas precipitaciones, promovemos el crecimiento radicular superficial.
En zonas áridas y semiáridas, con suelos de escasa profundidad, este sistema tiene relativa importancia, ya que fácilmente las raíces profundizan y llegan a un límite, que es la capa de tosca o carbonato de calcio.
CONSTRUCCIÓN IDEAL DE CAZUELA CON REJILLA.
FALTA DE INTERCAMBIO GASEOSO Y PENETRACIÓN DE AGUA.
CAZUELA IDEAL (amplia)Ejemplar libre de mampostería,
con numerosas raíces superficiales.
Grueso tallo con cazuela reducida y
sobre el cordón de vereda,
¡sin afectación de raíces superficiales!
Capacidad para explorar, artísticamente,
el suelo superficial!!!
Fuentes:
Míchau, Emmanuel. (1987). La poda de los árboles ornamentales. Ed. Mundi-Prensa. España. 316 pág.
Shigo, Alex L. (1994). Arboricultura moderna compendio. Shigo and Trees Associates Durham. EEUU. 152 pág.



























